La importancia de la Atención Flexible en ACT

Índice de Contenidos

La atención flexible es una habilidad central en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), así como en la práctica del mindfulness. Es la capacidad de dirigir voluntariamente nuestra atención hacia aquello que consideramos importante, incluso cuando en nuestro interior están ocurriendo cosas difíciles.

Para entender bien qué significa esto, puede ayudarnos primero detenernos en su opuesto: la atención rígida.

Atención Flexible vs Atención Rigida

En la vida, todos atravesamos momentos difíciles. Pero incluso cuando no estamos en una crisis, nuestra mente puede llevarnos a recuerdos dolorosos del pasado, a preocupaciones por el futuro, o a pensamientos negativos sobre nosotros mismos: “no sirvo”, “soy un fracaso”, “seguro que algo malo va a pasar”…

Y en esos momentos, no es fácil desatender esos pensamientos. Al contrario: nos enganchamos a ellos. No solo nos afectan emocionalmente, sino que nos impiden estar presentes y actuar en coherencia con lo que realmente queremos hacer. Dejamos de comportarnos como la persona que queremos ser. Como si algo nos arrastrara lejos de nuestra dirección vital.

Eso es la fusión cognitiva. Nos fusionamos con los pensamientos y emociones, como si fueran la única realidad posible. Pero lo más importante aquí es entender que esta fusión se da porque nuestra atención funciona de forma rígida: queda atrapada en esos contenidos mentales difíciles y no podemos sacarla de ahí.

curso de terapia de aceptación y compromiso

Volver al presente: la atención como músculo entrenable

Una de las claves del trabajo en ACT —y también en mindfulness— es entrenar la atención para volverla más flexible. Esto significa desarrollar la capacidad de moverla voluntariamente, incluso cuando surgen pensamientos o emociones dolorosas que tienden a absorbernos.

Y aquí entra en juego un elemento esencial dentro del modelo de ACT: la presencia. Estar presentes significa estar realmente aquí, en este momento, con lo que ocurre dentro y fuera de nosotros, en vez de perdernos en los contenidos mentales. Porque cuando no estamos presentes, lo habitual es que nos quedemos atrapados en el pasado o anticipando el futuro, rumiando lo que hicimos mal o lo que podría salir mal. Entramos así en bucles mentales que alimentan la ansiedad, la tristeza o la desconexión.

Por eso, entrenar la atención no es solo una cuestión de concentración: es una forma de reconectar con la vida que está ocurriendo ahora mismo, en este instante. La atención flexible nos permite soltar esos contenidos problemáticos —como recuerdos dolorosos, autocríticas o preocupaciones—, no para evitarlos, sino para no dejarnos arrastrar por ellos. Y a la vez, nos permite redirigir nuestra atención con intención, hacia lo que valoramos, hacia las acciones que queremos llevar a cabo, hacia la persona que queremos ser.

Mindfulness y otras estrategias basadas en ACT nos entrenan precisamente en eso: en notar cuándo nos hemos ido, cuándo estamos fusionados con un pensamiento o una emoción, y volver al presente, una y otra vez, con amabilidad. Como quien entrena un músculo. No para que desaparezca el malestar, sino para no quedar atrapados en él, y desde ahí, vivir con más libertad y sentido.

La atención flexible al servicio de nuestros valores

Y aquí es donde entra en juego algo esencial: la dirección de nuestros valores. No se trata de mirar para otro lado ni de negar lo que sentimos. Tampoco de evitar. Eso ya sabemos que no funciona. No estamos hablando de distraernos, sino de elegir conscientemente hacia dónde queremos mirar, a pesar de lo que esté ocurriendo en nuestro mundo interno.

Esto significa que podemos dar espacio a nuestros pensamientos y emociones difíciles, reconocerlos, validarlos… pero sin que ellos decidan por nosotros. Somos nosotros quienes, con una atención flexible, elegimos cómo actuar en coherencia con la persona que queremos ser.

Newsletter PSYCOlógicaMENTE

Nuestro Blog de Psicología en tu email

Suscribiéndote aceptas la politica de privacidad

Entrenar la atención como si fuera el cuerpo

La atención puede entrenarse igual que el cuerpo. Cuando vamos al gimnasio, no es para estar bien solo en ese momento, sino para poder subir una cuesta cuando lo necesitemos, para tener fuerza cuando haga falta. Con el mindfulness ocurre lo mismo: lo practicamos cada día para estar preparados cuando lleguen los momentos difíciles.

Y la práctica puede ser formal —con ejercicios de meditación guiada, por ejemplo— o informal, integrando pequeños momentos de conciencia plena en nuestra rutina diaria. Lo importante es mantener la práctica activa, como una inversión en nuestro bienestar mental y emocional.

curso de mindfulness

Una invitación a practicar

Cuando practicamos mindfulness y otras estrategias de ACT orientadas al desarrollo de la atención flexible, ganamos libertad. No porque desaparezcan los pensamientos o emociones difíciles, sino porque aprendemos a no quedarnos atrapados en ellos. Podemos observarlos, pero también movernos hacia nuestros valores. Eso, en definitiva, es vivir con mayor presencia, dirección y sentido.

Así que, si no has empezado todavía, te animo a que lo hagas. Y si ya estás en ello, te animo a que continúes. Porque, con el tiempo, verás que esa atención flexible no solo te ayuda a sobrellevar momentos difíciles, sino también a estar más conectado con la vida que deseas construir. 

Hasta aquí nuestro blog. Si estás en busca de asistencia psicológica, te invito a ver mi perfil. Ofrecemos servicios tanto presencialmente en Valencia (España) como en línea. Puedes solicitar una cita fácilmente a través de nuestro WhatsApp  +34 690188154 .

Además, si te interesa el desarrollo personal y la psicología, no dejes de explorar nuestros cursos de psicología y desarrollo.

Referencias

Harris, R. (2021). Hazlo simple: Una guía de iniciación a los conceptos básicos de la ACT (Terapia de Aceptación y de Compromiso) y muchas más cosas. Ediciones Obelisco.

Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (1999). Acceptance and Commitment Therapy: An experiential approach to behavior change. Guilford Press.

Segal, Z. V., Williams, J. M. G., & Teasdale, J. D. (2002). Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Depression: A new approach to preventing relapse. Guilford Press.

Todas las publicaciones del Blog