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✔️ Qué es la ESQUIZOFRENIA · ¿Cuáles son las causas? · ¿Cómo tratar a una persona con ESQUIZOFRENIA?

Si existe una enfermedad asociada a la locura esta es sin duda la esquizofrenia. En este blog voy a escribir sobre cuáles son la causas que la producen, en qué momentos de la vida es más probable que aparezcan sus síntomas, cuántos tipos de esquizofrenia hay y cuál es su tratamiento.

Antes de adentrarnos en las causas, condiciones y tratamiento de la esquizofrenia es conveniente hacer un pequeño repaso de sus antecedentes históricos: 

Los principales hitos históricos, en el estudio de la esquizofrenia, comienzan a  finales del siglo XIX y principios XX.

El primero en identificar el cuadro fue Emil Kraepelin, psiquiatra alemán, quien en 1896 diferenció las psicosis orgánicas de las psicosis funcionales y, dentro de las psicosis funcionales, diferenció la psicosis maníaco-depresiva de la demencia precoz.

Algún tiempo antes, en 1809, Bénédict Morel, psiquiatra francés, había aplicado el término demencia precoz a pacientes cuya enfermedad comenzaba en la adolescencia. Karl Ludwig Kahlbaum, psiquiatra alemán, introdujo con anterioridad el término catatonia para referirse a cuadros con alteraciones de la psicomotricidad y del comportamiento. Kraepelin se centró en el estudio de la demencia precoz, señalando una serie de criterios transversales y longitudinales para su diagnóstico. Propuso 3 tipos de demencia precoz: paranoide, hebefrénica y catatónica.

El término esquizofrenia significa división de las funciones psíquicas. Este término fue acuñado en los inicios del siglo XX para describir lo que se consideraba en aquel entonces como el síntoma principal del trastorno: la ruptura en la integración de la emoción, el pensamiento y la acción. 

En 1911, Paul Eugen Bleuler, psiquiatra y eugenista suizo, sustituyó el término de demencia precoz por el de esquizofrenia, siendo el primero en emplear este término. Bleuler consideró la existencia de diferentes trastornos dentro de la esquizofrenia y los llamó «el grupo de las esquizofrenias».

Kurt Schneider, psiquiatra alemán, publicó unos criterios para el diagnóstico de la esquizofrenia estableciendo los síntomas de primer rango (actualmente los síntomas positivos), los patognomónicos de la esquizofrenia, y los síntomas de segundo rango. 

El diagnóstico se basó en el estudio psicopatológico global del paciente y estableció una distinción entre los síntomas primarios, básicos o fundamentales (las 4 Aes de Bleuler: falta de Asociación, Afecto aplanado, Ambivalencia y Autismo, que aparecen de forma constante en la enfermedad), y los síntomas secundarios o accesorios que aparecen en las fases agudas como reacción a los síntomas primarios. Los delirios y las alucinaciones eran síntomas accesorios. 

A los 3 tipos de Kraepelin: paranoide, hebefrénica y catatónica, Schneider añadió el subtipo Simple.

En la actualidad se diferencia entre los síntomas positivos (exceso o alteración de funciones normales) y síntomas negativos (disminución o pérdida de funciones normales). Esta clasificación adquiere especial interés a partir de los trabajos de Wing y Crow (esquizofrenia tipo I y II) y Andreasen (esquizofrenia positiva, negativa y mixta). 

Un 1% de la población mundial sufre esquizofrenia, independientemente de la cultura, la raza o la nacionalidad. Por lo general, se manifiesta en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta. 

La principal dificultad para la investigación y el tratamiento es su diagnóstico. Sus síntomas son muy complejos y muy variables, variando incluso dentro del curso de la enfermedad de un mismo individuo. Además, algunos síntomas se solapan en gran medida con los síntomas de otros trastornos. Aunque sí existen síntomas comunes de la esquizofrenia, ninguno de ellos aparece en todas las personas con esquizofrenia.

Los principales síntomas son: 

  • Ideas delirantes. Estas ideas pueden llegar a manifestarse como delirios de ser controlado, por ejemplo: “los extraterrestres me obligan a pensar cosas malvadas”; o como delirios de persecución, por ejemplo: “mi madre trata de envenenarme”; o como delirios de grandeza, por ejemplo: “Messi admira mis botas de jugar al fútbol”, etc. Para conocer más en profundidad el tema de los delirios, os recomendamos un vídeo al que podéis acceder desde esta tarjeta. 
  • Otro síntoma muy común es el afecto inadecuado, que se traduce en una incapacidad de reaccionar a los acontecimientos positivos o negativos de una manera adecuada. Es decir podemos dar noticias muy buenas a una persona y que reaccione con tristeza o ira. 
  • Uno de los síntomas más asociados a la esquizofrenia son las alucinaciones. Estas, en contra de la opinión popular, no son visuales en la mayoría de los casos. Las alucinaciones más frecuentes en la esquizofrenia son auditivas. El paciente oye voces que le dicen lo que debe de hacer o que le hacen comentarios negativos sobre su persona, estas voces con comentarios negativos son comunes a la depresión con síntomas psicóticos. 
  • También se observa pensamiento incoherente. En el discurso del paciente con esquizofrenia se suele observar ilogicidad, asociaciones peculiares entre ideas o creencias en fuerzas sobrenaturales poco habituales. 
  • Y por último, nos encontramos con un comportamiento extravagante. Por ejemplo: falta de higiene personal, hablar con rimas, repetir lo que un interlocutor le habla (lo que llamamos ecolalia), también suelen aislarse y evitar la interacción social, llegando incluso a pasarse largos periodos sin movimiento (lo que llamamos esquizofrenia catatónica). 

Si padecéis o conocéis a alguien que padezca esquizofrenia, utilizad los comentarios de este blog para contarnos vuestra propia experiencia o cualquier información consideréis oportuna. Juntos aprendemos y ampliamos la información para ayudar al mayor número de personas posible.

En la antigüedad, cuando alguien tenía esquizofrenia era considerado un ser especial en contacto con mundos que el resto de personas no podían ver o sentir. Fue en la primera mitad del siglo XX cuando comenzó a disiparse el velo de misticismo tras publicarse diferentes estudios donde se establecieron los fundamentos genéticos de esta enfermedad mental. 

Lo primero que se descubrió  es que la esquizofrenia afecta solamente al 1% de la población y que la probabilidad de que un pariente biológico cercano sufra esquizofrenia es de aproximadamente el 10%, incluso si el familiar es adoptado en una familia sana. Los estudios de adopción demuestran que el riesgo de padecer esquizofrenia aumenta si los padres biológicos padecen el trastorno, pero no si lo presentan los padres adoptivos. 

Posteriormente se descubrió que esta heredabilidad se mantiene en el mismo porcentaje del 10% en gemelos dicigóticos, que son los gemelos que no comparten óvulo, pero sube hasta el 45% en los gemelos monocigóticos, que son los gemelos que se originan a partir de un único óvulo y un único espermatozoide y comparten la misma carga genética.

El hecho de que los gemelos monocigóticos presenten una concordancia en la esquizofrenia del 45 % nos indica que en esta enfermedad intervienen diferentes variables que determinan su aparición. Porque si fuera la esquizofrenia una enfermedad genética, los gemelos monocigóticos presentarían siempre una concordancia del 100% en esta enfermedad. 

Por lo tanto, actualmente se acepta que lo que se hereda es la vulnerabilidad de padecer la esquizofrenia, que será activada o no según la experiencia vital de esa persona.

 

En la actualidad, aunque existen diferentes hipótesis, sigue habiendo cierto desconocimiento sobre la causa principal de la esquizofrenia. A parte de los estudios genéticos que ya hemos visto, encontramos estudios neuroquímicos donde destaca la hipótesis dopaminérgica.  Esta hipótesis es la que cuenta actualmente con mayor apoyo y nos sugiere una hiperactividad de las neuronas dopaminérgicas en determinadas zonas cerebrales (mesolímbica, mesocortical y nigroestriada) . Esta hiperactividad es debida a un aumento de la sensibilidad de los receptores postsinápticos. El incremento de la dopamina se relaciona con síntomas de la esquizofrenia como los delirios y las alucinaciones.

Esta hipótesis surge tras la observación, por un lado, de la acción de los neurolépticos, que actúan bloqueando los receptores dopaminérgicos (llamados D²) e inhibiendo la actividad dopaminérgica, y, por otro, de la comprobación de cómo determinados agonistas dopaminérgicos, como las anfetaminas, pueden producir síntomas psicóticos.

Davis reformula la hipótesis, proponiendo que la esquizofrenia se puede deber a una desregulación en la transmisión dopaminérgica. Ésta origina una hiperfunción en la transmisión dopaminérgica subcortical en las proyecciones mesolímbicas y una hipofunción de las mesocorticales al córtex prefrontal.

Estas teorías son elaboradas a partir de la observación de los efectos de los fármacos antipsicóticos. De igual forma se ha relacionado el déficit de dopamina en la vía nigroestriada con rigidez, lentitud, temblores o ausencia de movimientos, algo que también ocurre en la enfermedad de parkinson debido al déficit de dopamina que provoca esta enfermedad.

Hoy en día el modelo predominante es el propuesto por Zubin y Spring en 1977. El modelo llamado vulnerabilidad-estrés nos dice que, para que aparezca la esquizofrenia, es necesaria una interacción entre la vulnerabilidad individual y el estrés del sujeto. 

 

Existen otras hipótesis muy interesantes, sobre todo de origen sistémico que me gustaría investigar más en profundidad y contaros en próximos blogs.

¿Cuántos tipos de esquizofrenia existen? 

Realmente hay muchos tipos de esquizofrenia pero, por simplificar un poco, nos centraremos en dos categorías principales: la esquizofrenia con síntomas positivos y la esquizofrenia con síntomas negativos.

La esquizofrenia con síntomas positivos está asociada a los delirios y a las alucinaciones. Las alucinaciones son en su mayoría auditivas, olfatorias o gustativas. Las auditivas suelen presentarse como voces que hablan a la persona. Los delirios y las alucinaciones están asociados a una hiperactividad de las neuronas dopaminérgicas. Su inicio es brusco y suelen tener recaídas, pero suelen responder mejor al tratamiento con neurolépticos que la esquizofrenia con síntomas negativos. La esquizofrenia con síntomas positivos tiene un pronóstico reversible. 

En cambio la esquizofrenia con síntomas negativos está asociada al aplanamiento afectivo, la abulia o alogia. Está relacionada con una disminución del flujo sanguíneo en el cortex prefrontal, lo que se llama una hipofrontalidad y existe una pérdida de neuronas en el lóbulo temporal. Esta esquizofrenia suele ser crónica y su inicio es insidioso, aparece muy poco a poco, responde mal al tratamiento y parece ser irreversible.  

¿Y cual es la edad a la que suele aparecer la esquizofrenia? 

La edad de aparición de la esquizofrenia depende del género. En los hombres, la aparición de los síntomas va de los 15 a los 24 años y en las mujeres de los 25 a los 34 años. Este es el rango más frecuente, aunque también puede aparecer en edades más tempranas. 

En cuanto a los tratamientos de la esquizofrenia hay que señalar que, además de intentar suprimir los síntomas principales, también se procura la adaptación de la persona con esquizofrenia a la sociedad desde la concepción del modelo vulnerabilidad-estrés. Para lograrlo, lo recomendable es actuar combinando la psicofarmacología y los tratamientos psicológicos. 

Los principales fármacos para tratar la esquizofrenia son los neurolépticos o antipsicóticos. Estos psicofármacos mejoran los síntomas positivos de la esquizofrenia a expensas, eso sí, de algunos efectos secundarios desagradables, como los llamados extrapiramidales. 

Existe un consenso en cuanto a que el tratamiento con antipsicóticos no debe sobrepasar la duración de dos años, o hasta, al menos, estabilizar los principales síntomas. 

El tratamiento psicológico que está dando buenos resultados es el de la terapia de focalización de Bentall, Haddock y Slade que tiene como objetivo la disminución de la frecuencia de las voces así como la reatribución de manera gradual de las voces a uno mismo.

Y hasta aquí este blog. Puedes ver el vídeo que publicamos en YouTube referente a este tema. 

Si necesitas asistencia psicológica soy Psicólogo en Valencia (España) y también soy Psicólogo online. Puedes solicitar una cita a través de esta web mediante el formulario de contacto

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