¿Qué es la Evitación Experiencial?

La evitación experiencial es un concepto central en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), una forma de terapia psicológica que se enfoca en ayudar a las personas a vivir vidas más ricas y significativas. Este concepto proviene de la teoría de los marcos relacionales y aborda cómo interactuamos con nuestros pensamientos y sentimientos, especialmente aquellos que consideramos negativos o dolorosos.

El Mecanismo de la Evitación Experiencial

En la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la evitación experiencial se describe como el intento de una persona de evitar o escapar de experiencias internas desagradables, como pensamientos, emociones o recuerdos. Este comportamiento se manifiesta de varias maneras, incluyendo:

  • Supresión de Pensamientos: Intentar bloquear o eliminar pensamientos considerados negativos. Por ejemplo, una persona puede intentar constantemente desviar su atención cada vez que surgen pensamientos sobre un evento traumático pasado.

  • Evitación Emocional: Esforzarse por no sentir ciertas emociones, como la tristeza o la ansiedad. Esto a menudo conduce a prácticas como el uso de psicofármacos o drogas recreativas como el alcohol, en un intento de anestesiar o mitigar estas emociones. Aunque proporcionan un alivio temporal, a largo plazo, pueden agravar el problema subyacente y crear dependencia.

  • Distanciamiento de Recuerdos: Tratar de no pensar en experiencias pasadas dolorosas. Esto puede incluir evitar lugares, personas o actividades que recuerden a la persona esos momentos, limitando así su capacidad de vivir plenamente en el presente.

La evitación experiencial puede ser particularmente adictiva porque se refuerza inmediatamente con el alivio temporal que proporciona. Sin embargo, a largo plazo, este mecanismo puede ser perjudicial. El uso continuo de métodos de evitación como los psicofármacos o el abuso de sustancias como el alcohol, en lugar de enfrentar y procesar las emociones o recuerdos, puede conducir a un ciclo vicioso de dependencia y evitación, donde los problemas subyacentes se agravan con el tiempo. Además, esta evitación constante impide el desarrollo de estrategias de afrontamiento saludables, dejando a la persona menos equipada para manejar los desafíos futuros.

La Ironía de la Evitación Experiencial

Aunque puede parecer una estrategia útil a corto plazo, la evitación experiencial a menudo resulta contraproducente. Al tratar de evitar ciertos pensamientos o sentimientos, paradójicamente, les damos más poder y presencia en nuestras vidas. Esto puede conducir a un ciclo de evitación continua y aumentar el sufrimiento a largo plazo.

En la sociedad actual, la evitación experiencial está ampliamente extendida, casi como una norma cultural no escrita. Vivimos en una era donde se promueve la búsqueda incesante de la felicidad y el bienestar a toda costa, mientras que el dolor, el sufrimiento o cualquier sensación de malestar son vistos como enemigos a vencer o esquivar. Esta mentalidad puede observarse en diversos aspectos de la vida cotidiana, desde la publicidad de productos que prometen felicidad instantánea hasta las redes sociales, donde prevalecen las imágenes de vidas perfectas y exentas de problemas.

La evitación experiencial, en este contexto, se convierte en una práctica común. Las personas intentan continuamente esquivar pensamientos y emociones negativas, rechazando vivencias que podrían ser esenciales para su crecimiento personal y su comprensión del mundo. Por ejemplo, el uso de psicofármacos para anular cualquier sensación de malestar, o el recurso al alcohol y otras drogas como vías de escape de realidades incómodas, son manifestaciones de esta tendencia.

Esta práctica, aunque proporciona un alivio momentáneo, resulta adictiva porque el alivio que ofrece es inmediato y tangible. Sin embargo, a largo plazo, la evitación experiencial solo sirve para reforzar el ciclo de malestar. Cada vez que una persona elige evitar su sufrimiento en lugar de enfrentarlo, refuerza la idea de que es incapaz de lidiar con él. Esto no solo perpetúa su dolor, sino que también limita su capacidad de vivir una vida plena y significativa. Estos mecanismos de aprendizaje y condicionamiento humano deben esclarecerse en un análisis funcional de la conducta.

En resumen, la evitación experiencial, aunque prevalente en nuestra sociedad que glorifica la felicidad constante y demoniza el malestar, lleva a un círculo vicioso de sufrimiento a largo plazo. Al tratar de huir de ciertos pensamientos o emociones, en realidad les otorgamos más influencia y poder sobre nuestras vidas, generando así un ciclo continuo de evitación y sufrimiento.

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Tratar la Evitación Experiencial con la Aceptación

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) aborda de manera integral la evitación experiencial, enfocándose en la aceptación y la flexibilidad psicológica como herramientas clave para un tratamiento efectivo. Este enfoque se aleja del intento de cambiar o controlar las experiencias internas, proponiendo en cambio un proceso de aceptación consciente y sin juicios. Veamos cómo se lleva a cabo este proceso:

  1. Mindfulness y Conciencia Presente: La práctica del mindfulness es fundamental en la ACT. Implica aprender a estar plenamente presente y consciente de los pensamientos, emociones y sensaciones físicas, observándolos sin juzgarlos o intentar modificarlos. Esta conciencia permite reconocer las experiencias internas tal como son, sin añadirles capas de interpretación o evaluación.

  2. Desarrollo de la Flexibilidad Psicológica: La flexibilidad psicológica es la habilidad de mantenerse en contacto con el momento presente y actuar de acuerdo con los valores personales, incluso en presencia de pensamientos y emociones desagradables. Esta capacidad es crucial para manejar la evitación experiencial, ya que permite a las personas no ser dominadas por sus experiencias internas y tomar decisiones basadas en lo que realmente valoran y desean en la vida.

  3. Aceptación Genuina: La aceptación en la ACT no significa resignación o pasividad. Más bien, se trata de un reconocimiento activo y sin juicios de las experiencias internas. Este proceso implica admitir y acomodar estos pensamientos y emociones, entendiendo que son una parte normal y natural de la experiencia humana, sin esforzarse por cambiarlos o evitarlos.

En cuanto al tratamiento específico dentro de la ACT para la evitación experiencial, se emplean diversas estrategias:

  • Ejercicios de Mindfulness: Estos ejercicios ayudan a los individuos a cultivar una presencia y conciencia momentánea, fomentando la aceptación de las experiencias presentes tal y como son.

  • Desfusión Cognitiva: A través de estos ejercicios, se guía a las personas para que vean sus pensamientos simplemente como palabras o imágenes mentales, y no como representaciones exactas de la realidad. Esto ayuda a disminuir el impacto y la influencia de pensamientos negativos o destructivos.

  • Exploración y Alineación con Valores Personales: Identificar los valores personales y alinear las acciones con estos valores es un aspecto central de la ACT. Este enfoque permite a las personas tomar decisiones y actuar de maneras que son coherentes con lo que es más significativo y valioso para ellos, en lugar de ser impulsados por la evitación del malestar.

Al integrar estos elementos, la ACT proporciona un marco robusto y compasivo para abordar la evitación experiencial, fomentando un enfoque de vida más abierto, flexible y orientado a valores.

Conclusión Comprender la evitación experiencial es esencial para abordar una amplia gama de problemas psicológicos. La ACT ofrece un enfoque práctico y empático, centrado en aceptar nuestras experiencias internas y vivir una vida que refleje nuestros valores más profundos.

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Referencias Bibliográficas:

  1. Hayes, S.C., Strosahl, K.D., & Wilson, K.G. (2012). Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change. Guilford Press.
  2. Eifert, G.H., & Forsyth, J.P. (2005). Acceptance and Commitment Therapy for Anxiety Disorders. New Harbinger Publications.
  3. Luoma, J.B., Hayes, S.C., & Walser, R.D. (2007). Learning ACT: An Acceptance and Commitment Therapy Skills-Training Manual for Therapists. New Harbinger Publications.
  4. Harris, R. (2009). ACT Made Simple: An Easy-To-Read Primer on Acceptance and Commitment Therapy. New Harbinger Publications.

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